lunes, 17 de mayo de 2010

LECCIONES DE VIDA

   Cuando las palabras sobren
  Cuando las palabras no alcancen.
 Entonces se trata de amor


Comienzo a escirbir, seguramente uno de los últimos escritos, desde aquí, mi querida India, con lo cual es una especie de despedida. En afro cuando finalizamos con algún elemento u orixa agradecemos por lo que nos ha dado, y pedimos por aquello que aún nos hace falta y que el mismo nos puede brindar. En la escuela de shamanas se aprende a pedir y agradecer a cada uno de lo dioses de la naturaleza y a sus elementos concomitantes. En cada una de las religiones, también podemos ubicar al creyente que agradece y pide. Parecería ser que despedir, agradecer, y pedir van generalmente de la mano. Este empezar a decir adiós a esta tierra va a tener algo de todo ello, y va a estar vinculado a lo que llamaré: "Lecciones de vida".
A tres meses de haber vivido en Bangalore, me encuentro con que llega el momento de decir "hasta la próxima" (tengo un fuerte pálpito de que no será la última vez que pise este territorio), a esta ciudad que me introdujo, si puedo decirlo de esa manera, en lo que es India, ya que fue mi primer acercamiento a este mundo deslumbrante.
Debo despedirme de todo aquello que ahora permanece en forma de imágenes y sensaciones plasmadas en mi memoria, en mi corazón, , en mi piel, en mí; que constituyeron parte del andar por esta ciudad, de mis días, de mis horas, minutos y segundos. Cual un cajón de recuerdos ahora me acompaña, y difícilmente pueda desprendenderme de él; me he apegado a él, él se ha hecho carne en mí.
Me despido entonces, de los lugares, del simple hecho de estar, pero principalmente de las personas cuyo caminos se han cruzado con el mío. De algunos con una sonrisa, de otros simplemente me despido, pero de ninguno, lo hago con indiferencia, ya que de todos me llevo algo, todos y todo lo vivido me dejo una enseñanza, una marca imborrable, que hace que ahora todo y todos ellos formen parte de mi vida.
Dejo atrás un camino recorrido, del que me llevo tanto, que siento que solo puedo agradecer esta vez, no puedo "pedir" más, y el viaje sigue, y muchos me dicen que lo mejor esta por venir, y yo me preguntó ¿Qué más? ¿qué más puedo pedir?
En el capítulo que cierro dejo entre tantas cosas, tantas personas, entre ellas: Rohan, un verdadero amigo, incondicional, alguien que sin conocerme desde el primer día estuvo allí, haciéndome las cosas más fáciles, como el hecho de estar esperándome en el aeropuerto a las 4 am, hasta darme la seguridad de su presencia, aun cuando debido a su trabajo fisicamente el no pudo estar ahí todo el tiempo que seguramente el hubiese querido. "We are provided with very little time.So work hard and make some contribution.Does not matter how little it is", estas son sus palbras, y así es su vida,y la de mucha gente aquí en India (de aquellos que están en condiciones de ayudar a otros) trabaja y trabaja para contribuir a la salud de la humanidad.
Me despido de mi querida Sharmila, mi profe se yoga, la misma que con dulzura me dice: "I will miss you so much Paula, I cant explain" cuando me bajo de su auto luego del desayuno que compartimos para decirnos adiós, yo también la voy a extrañar, y mucho. Su amistad, sus historias (sobre su abuelo el mismísimo guru del ashtanga Pattabi Jois, la casta de brahamnes a la que pertenece, el haber vivido en la casa de Madonna, Sting, Jeanett Patrowl, sus hijos, su cuitte dog……..), sus desayunos, el compartir en algunas ocasiones con su familia extensa (como la mayoría de las familias en India, a diferencia de occidente son "join familyes". Al ser un sistema patriarcal, cuando el hijo varón se casa pasa a vivir junto a su mujer y sus hijos, con sus padres, así es el caso de mi teacher, en el que tres heramanos varones viven en la misma casa con sus respectivas mujeres y críos. La casa tiene solo unos cuartos una cocina, un baño, y allí viven felices y contentos. Tiene cocinera y chofer, y todo el dinero es invertido en educación, ello caracteriza a esta casta, la más elevada de este sistema jerárquico), sus clases increíbles, la recitación de mantras al principio y final de cada práctica, todo ello junto, contribuyó a lo increíble de este viaje, y hace de este decir adiós algo absolutamente ambivalente .

Me voy yendo, sí….., por suerte este primer paso lo doy con mi adorable Deepika, para quien las palabras no me alcanzan, las palabras sobran, ya sea para describirla, ya sea para agradecerle, ya sea para hablar de lo que siento en relación a los momentos compartidos, a lo que me genera esta amistad.

Llegamos al aeropuerto de Bangalore, vuelos separados, pero, mismo horario, mismo destino: Delhi, allí nos esperan sus padres, su abuela, su hermana, una tía, y además, una gran cena familiar. Llegado el momento nos enteramos de que mi vuelo sale 4 horas más tarde, o sea a las 9 de la noche, lo que tratándose de India nunca es garantía de nada, ni siquiera de que ese vuelo salga. Esto me puso nerviosa; debo decir, que en realidad ya lo estaba, pero el hecho de irme con ella me generaba no solo mucha tranquilidad sino que además mucha comodidad. Ahora las cosas no iban a ser tan sencillas, llegar a delhi, monstruosa ciudad, sola, a la madrugada, perderme el recibimiento familiar (se extraña la familia, y esa idea me había fascinado), me generó de repente un "pico" de estrés. A lo que se le sumaron otros (no) "problemas": tuve que pagar exceso de equipaje, debido a mis excesos, ello generó además culpa, y más preocupaciones, una escalada de pensamientos comenzaron a propagarse por mi mente: los gastos realizados, limitarme en los gastos futuros, qué hacer con el retorno argentina, armar una lista de aquello que dejo o mandar todo por cargo….como dije toda una serie de (no)problemas comenzaron a teñir mi presente, mi estar allí en ese momento en ese lugar. Lo que nunca deje de tener en cuenta a pesar de lo difícil que en esos momentos me resulta salirme de la nube, es que estos meses en India, (en los que a pesar de la permanente compañía, me encontré cara a cara con mi soledad má absoluta, conmigo misma, con mi propio ser), han sensiblizado mis entrañas, acomodado ideas, movilizado mis esquemas. Y el empezar a irme generó en mí, un torbellino de emociones: una felicidad indescriptiblemente intensa por lo vivido, alegría, agradecimieto a la vida por esta oportunidad; pero al mismo tiempo una tristeza inmensa, con momentos de angustia, que no puedo explicar muy bien, lo cual seguramente es la causa del retorno a la estupidez ejemplificado con el ocupar mi mente con el malestar en relación a cuestiones vinculadas a lo material. O los nervios en relación a enfrentarme a Delhi sin compañía, que pueden ser totalmente lógicos, pero sabiendo que me vine sin chistar sola a India, suena ahora un poco incongruente y también ilógico.
Así que allí estaba, de repente llorando, miento si digo que no lloré antes, me pasé todo el viaje en el taxi llorando desde que salí del hostel hasta que llegué al aeropuerto. Una angustia sin explicación me invadió en esos momentos. Pero como siempre sucedió desde que la conozco, ella con sus palabras me alivió, simplemente me dijo "Paula lamento tener que dejarte sola en este momento (su avion se iba), pensá que las cosas malas o feas que a uno le pasan o que uno las vive como tales, pueden convertirse en algo maravilloso", yo de ello estoy convencida, pero en ese momento eran muchas las emociones y me resultaba difícil asimilar esa idea que generalmente me acompaña, y mis lágrimas seguían corriendo…. y ella continúa: "desearía quedarme con vos, pero esta bien que te quedes sola, sos fuerte, y sabes, la vida es así, el sufrimiento es parte de ella, sin él, la vida no sería vida, el tema es que camino uno toma cuando este aparece". Me abraza, me deja un librito (con unas prayers, que más tarde recité en silencio). Deepika practica budismo como filosofía de vida hace 13 años, ella tiene 25 años, pero al lado de ella me siento a veces tan pequeñita….
Como siempre sucede, todo lo que ocurre, esta en relación con el porvenir, solo que muchas veces no nos damos cuenta y vemos los hechos como inconexos, cuando nada de ello es así, todo esta conectado, el universo y sus leyes son sabias, siempre mostrándonos el camino, pero como si fuéramos ciegos, es algo que no podemos ver.
Todo sería más fácil si no lucháramos contra aquello que se presenta, si aceptáramos el que a veces las cosas no son como queremos y que por algo ello es así. Pero no, somos cabezas duras y nos empeñamos en querer gobernar a veces lo indominable.
Logré relajarme y esperé mi avión, siendo las 10 de la noche (y luego de 9 horas en el aeropueto) salió mi vuelo. No fue tan malo estar allí, pude reflexionar sobre lo que estaba pasando, escribir, leer, y seguir conociendo gente interesante. Llegué a Delhi a las 2 de la mañana, sola, infinitas personas se avalanzan sobre el pasador de equipaje, alguien se lleva mi valija, salgo a correr a ese personaje confundido, la recupero, intento meterme entre las hormigas para sacar mi otra mochila, y se me acaba la batería, no tengo el número de deepika, tengo que llegar a su casa , y a las 4 de la mañana volver al aeropuerto para mi viaje a Ladakh.
Por suerte tenía la dirección de su casa y según ella estaba en una zona que todos conocen de Delhi, ahora voy a contar porqué. El tema es que luego de que pago mi taxi como me habían dicho que tenía que hacer(que por nada del mundo me tome uno sin contratarlo previamente desde el aeropuerto, no quise averiguar porque, solo sé que Delhi: "is not a secure city"), me voy en búsqueda del mismo, ahora sí realmente luchando contra la corriente, salir de ese aeropuerto fue realmente una odisea, entre mi equipaje y el batallón de gente, puedo decir que ni en un recital de los rollings uno se siente tan apretujado, ahogado, y con esa sensación de no saber si hay salida alguna para escapar de tal sofocación. Cuando finalmente veo la luz, lo que realmente es una ironía porque fue salir de guatemala a guatepeor!!, encuentro el lugar donde debo esperar mi "cab", así llaman a los taxis, ya no son otos, son autos como aquellos de los años 50, 60, solo que su estado de manetenimiento denota el tiempo transcurrido, y debo agregar, que sus conductores no son mejores que los oto drivers. El camino hacia el hogar de mi amiga, fue más que una película de terror, viajar en el tren fantasma, solo que esta vez, no en un parque de diversiones. El conductor, no se si agardezco su sinceridad, pero de entrada  se mostró absolutamente absorto ante la dirección, lo que hizo que mis nervios estuvieran presentes desde el comienzo de esta travesía ( la mayoría de veces los drivers no me dicen que no saben donde queda el lugar y me entero de ello una vez en el baile). Yo le decía : "it is in AIIMS", Deepika me había dicho que aclare eso ya que todos concoen ese hospital. Sí ella junto a su familia viven en el campus de un hospital,uno de los más importantes de Delhi. Ambos padres, y su hermana son médicos, y según ella me comentó trabajan full time incluidos sábados allí, desde las 7 am hasta las 9 a veces 10 de la noche. Luego sigo con esto.
Se sube en medio del camino un joven de unos 16 años, y se sienta junto al conductor, ambos me miran a través del retrovisor, sus ojos negros se pierden en medio de la osucridad de esa noche, pero el blanco que rodea el negro de sus pupilas hace que me anoticie de esas miradas. Se ríen, me dicen que no saben como llegar, mi pensamiento catastrófico empezó su escalada: "Paula no tiene porque pasar nada….pero mira si esta vez pasa, saben que no tenes batería en el celular, saben que no sabes donde queda la casa…" Me piden un número de teléfono que no tengo porque solo estan en mi movil,, dimos vueltas y vueltas, a una velocidad de ferrari, esquivando autos, yendo contramano lo cual de todas maneras es normal aquíen India, con frenadas que hicieron qu mi cabeza se diera contra el asiento de adelante, mi mochila fuera a parar a no se donde, y que tomara conciencia de lo que estaba sucediendo, ya que parece que la tensión del día, y el horario me habían adormecido y no me estaba dando cuenta de que estaba sola en medio de la noche con dos desconcidos en un auto, sin saber a donde me dirigía, y sin poder consultar. Finalemnete arrivamos a AIIMS, y algo que ya había divisado en el camino se hace aún más prominente una vez allí dentro, centenares de cuerpos yacen a los costados del camino, gente que duerme en las calles, no algunas personas, innumerables, uno pegado al otro. La casa de Deepika a unos metros de ellos. Mi vergüenza era indescriptible, llegar a esa hora, a casa ajena, sin conocer a la familia… No me quedaba otra, solo no quería molestar. Al escuchar el ruido del auto sale afuera la madre de Deepika a quien yo había visto una sola vez en mi vida, el primer día que llegué a India, ella estaba con Deepika acompañándolaen su primer día de NIMHANS. Cuando la veo la abrazo, y me emociono, había sido mucha la tensión, y estar alli me hacía sentir como en mi casa. Sale Deepika unos segundos más tarde, con cara de sueño, y me abraza: "better?".
Me hacen pasar, me preparan comida a la que no se puede decir que no, y como deepika siempre me dice " Indians like to give food to others, and you cant say no". Me prepararon arroz con curry, un postre increible siendo las casi 3 de la mañana. Charlamos, la mamá de deepika me mostró fotos de su niña cuando era bebé, me enseñaron unos tejidos para el nietito por nacer, me preaparon una cama para que descanse por lo menos media hora, llamaron al taxi para que pudiera irme tranquila a las 4 am, prepararon una bolsa con cosas para el viaje ….Pero además de todo ese dar, pude sentir algo alli., en esa casa que no puedo poner en palabras, nuevamente me faltan , nuevamente no alcanzan. Es una casa humilde, unos pocos cuartos para unos cuantos familiares, todo muy precario, pero muy cálido, y lo más importante, uno puede sentir mucho amor allí adentro. Me esta costando describir este momento, son puras sensaciones e imágenes. En un momento la veo a Deepika que saca a su perro a las 3: 30 am afuera y empieza correr y jugar con él, la felicidad de ella me llegó a mi. Mis lágrimas mientras estuve allí no cesaron, no sé que fue…Recibir tanto amor (no es que no lo haya recibido antes!!), de esa gente que apenas me conoce, que dan más de lo que tienen, que trabajan todo todo el día al servicio del otro (como una vez me dijo Deepika cuando yo le comentaba aceca de mi trsiteza al ver tanta gente pasando hambre: "ahora vez porque trabajamos tanto, hay gente que nos necesita…"), tanta dulzura. Sé que por más que me esmere no me alcanzan las palabras, o ellas sobran, cuando se trata de hablar de amor, de eso que sentí en esas pocas horas en las que estuve allí. Tomo el taxi y me voy camino al aerpuerto nuevamente, pensando en la estupidez de mis preocupaciones del día previo, en mis quejas diarias, en mi a veces odioso egoísmo, en todo lo que tengo, en todo lo que estoy aprendiendo y en todo lo que aún puedo aprender. Creo que de nada sirve culparse, ningún sentido tiene el masoquismo ahora, creo que es momento de empezar a abrir los ojos, y dejarse encandilar por la belleza que rodea, por todo lo que tenemos, y empezar a abosrver lo que esta gente maravillosa tiene para enseñar, estas lecciones de vida. Y volviendo al principio, como no agradecer en esta despedida a esta India maravillosa que me dio tanto, que me hizo crecer, y me hizo empezar a ver, ahora, con más nitidez, e intensidad los colores de esta vida.

Y pedir , vuelvo a preguntarme….¿qué más puedo pedir? Seguir aprendiendo de lo aprendido quizás…y que la vida me siga dando sus lecciones.

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