jueves, 4 de marzo de 2010

MADRUGADA en Bangalore

Tres veces por semana a las 5: 00 am me encuentro circulando por las calles de Bangalore. Decidí que no podía dejar pasar la oportunidad de practicar ashtanga en la tierra donde nació.(Aquí yoga se pronuncia “IOGA” y ojo con decir “yyyyoga”, porque realmente te miran como si estuvieras diciendo una mala palabra). Y siendo que el lugar que mi profesor me recomendó tiene una schedule para madrugadores (las clases arrancan a las 5:45 am), me pareció que la oportunidad era triple: a la mencionada se le sumaban dos más . Por un lado, la de poder volver a Argentina en avión (ya que si sigo comiendo como lo estoy haciendo, y con lo grasosas, aceitosas, y suculentas que son las comidas aquí, sin realizar algún tipo de

actividad que me permita liberar las calorías que incorporo cada vez que me siento a devorar, no me va a quedar otra que retornar a mi querida Argentina rodando, ya que dudo que a este ritmo y sin actividad física, luego de casi cuatro meses pueda pasar por la pequeña puerta del transporte aéreo). Por otro lado, la tercera oportunidad, más interesante que la anterior, era la de poder conocer la madrugada de Bangalore… sí, desde que llegué que inconcientemente me propuse llenarme de INDIA, con todo lo que ello implica, vivirla al máximo, tratar de explorarla, sentirla, saborearla hasta la última gota. Y saber qué pasaba por las calles de Bangalore a esas horas de la mañana era una gran tentación. Sabía que era un poco arriesgado, o si se quiere “alocado”, sola, de noche, ya que a esa hora aún no amaneció, y sin saber muy bien si iba a conseguir fácilmente “oto”, y si lo conseguía, si iba a llegar a mi destino. Esto último por varios motivos: ningún “oto driver” “maneja” el inglés, pero tampoco el vehículo de manera que uno pueda tener grantías de llegar al lugar deseado; además de las cuestiones obvias, como los son las buenas o malas intenciones del conductor y de algún que otro que deambule por ahí a esas horas (que como en todos lados puede que este con algunas sustancias por demás en su sangre; que para sorpresa,  al menos mía, ya que nunca lo hubiera imaginado, no es raro ver aquí, en India,  a la gente “mamada”,  a cualquier hora,  por la calle, lugar donde podemos encontrar si estamos con “sed” unos bolichitos de mala muerte que abastecen a cualquiera sea la hora del día, de bebidas alcohólicas. Yo no los recomiendo, pero les paso la info ya que puede ser de utilidad para quienes no puedan abstenerse y ello haya sido un obstáculo hasta el momento, para venir a esta tierra “santa”, y “sana” )…
Pero el peso de los puntos a favor era mayor que el de estos pequeños puntintos que podían llegar a obstaculizar le ejecución de este hermoso y saludable plan que tenía en mente, así que le di para adelante. Como dije antes, a las 5:00 am arranca la caminata que va desde la puerta del hostel hasta la salida de NIMHANS, en el transcurso de estos 100, 150  metros,  oigo las plegarias que elevan hacia los dioses, quienes al igual que yo decidieron madrugar, solo que ellos para pedir y agradecer; es en ese mismo momento que pienso: “Paula no te vendría mal agradecer que aún estas con vida, y pedir porque esto se mantenga, además de …llegar a tu destino sana y salva” Creo que cada mañana un pensamiento del estilo se cruza por mi mente, pero lo dejo pasar…Además intercambio miradas, pero sin emitir sonido alguno, con el guardia del hostel, que al abrir la puerta como si una plomada lo anclara al suelo, me dice sin decir: “extranjera loca, con lo que yo desearía poder dormir”, además obviamente de : “pesada, no tenes otra cosa que hacer que venir a interrumpir mis pocas horas de descanso”; pero en fin, lo dejo atrás , y camino…y en ese caminar cada día me acompañan algunas sensaciones que no me abandonan hasta llegar a la shala(lugar donde se practico yoga): de incertidumbre, ya que no sé con qué me voy a encontrar, de cierto nerviosismo y temor, por algunas de las cuestiones mencionadas, pero también de una alegría, y emoción intensa, que siento en mi panza, sí allí se siente!!! No sé si será el respirar el aire de madrugada, que no puedo decir que sea menos contaminado que el del mediodia o el de la tarde, ya que la polusión también se siente, en lo ojos, en la nariz, que pican; siempre llevo conmigo un pañuelo al cuello que no puedo decir que sea meramenrte por una cuestión estética, es de una gran utilidad para cubrir estas zonas cuando voy en el “auto” y la nube no me deja respirar…, pero ese aire tempranero a mi me llena de energía: “que lindo arrancar el día así”, y camino…

Siendo las 5:15 o y 20, o y 25, de acuerdo al día, no sólo de la semana, sino tambén de cada uno de los auto drivers, me encuentro vehiculizada, es decir, en la ruta hacia el destino final…claro que para ello primero tuve lidiar con 5, por no decir que a veces con 8, o 10 conductores que por ser madrugada y por ser extranejra me quieren cobrar 150 rupias en vez de 25 que es lo que sale el viaje hasta JANAYGAR, five block, 38 cross, 194 street. Luego de la lucha me subo y allí comienza “mi plegaria”…

A esa hora todavía esta oscuro, el aire fresco, se siente , también se sienten los ruidos de los pocos autos que circulan a esa hora, la ciudad esta llamativamente más tranquila, y llamativamente menos colorida. Las únicas luces que se observan provienen de los templos, de sus fuegos y lámparas encendidas, la actividad en los mismos arranca temprano, y al pasar por allí, vuelvo a escuchar las prayers, y siento el olor de los sahumerios encendidos, sándalo, mirra, incienso,  aromas que  me purifican a medida que ingresan por los orificios de mi nariz. La mayoría de los templos son abiertos, puedo ver gracias a ello lo que ocurre en el interior: hay gente de rodillas con sus manos elevadas hacia arriba, otros parados alrededor y frente al altar, otros estan recién ingresando. La gente que circula viene de la villas a vender cosas a la ciudad, siempre con cargas, ya sea sobre sus espaldas o cabezas, ligeros de ropa, vienen caminando desde muy lejos; el resto son pacientes, hay muchos hospitales en la ciudad, y varios de ellos se localizan por la zona que transito, quizás maníacos, quizás insomnes, quizás deprimidos, toman café, caminan, miran ¿qué? No sé, miradas perdidas y otras no tanto. También es llamativo ver a familias enteras en los patios de los hospitales, quizás acompañando al familiar efermo.. Además de aquellos que es evidente, han pasado por los mencionados “bolichones”, y que en más de una oportunidad , en un semáforo , han intentado meter mano en el interior del “vehículo” y como se imaginaran lo único que cabe en el interior del mismo es mi cuerpo, y por ende esa mano no sabemos a donde iría a parar si no ocurriera como por suerte hasta el momento ha ocurrido, que el conductor de turno ha logrado frenar la situación, y con mi ayuda, eso quiero creer, que desde atrás paralizada digo: “noouu” sin poder decir ni hacer mucho más que eso.

El camino es siempre diferente, y a pesar de ello mi sensación siempre es la misma: “te lleva a donde quiere Paula”, y a veces, unas cuantas, he llegado a pensar: “creo que esta vez te vas a tener que tirar” y evalúo los riesgos de saltar en función a la velocidad que va, es decir, si corro mayor riesgo tirándome, o yendo a donde el conductor me quiere llevar. Por suerte hasta ahora no he tenido que tomar ninguna de estas alternativas seriamente..Y siempre he llegado, no sin desvíos, y obstáculos de por medio, a la famosa shala de “Sharmila”.
Algo que llama mucho mi atención es lo malhumorados que son la mayoría de los indios, siempre serios y enojados; están también aquellos que se hacen los simpáticos, pero precisamente a ellos es a los que no hay que sonreir. He aprendido que es mejor ponerse la careta, levantar los hombros, y sacar pecho. No me acostumbro mucho a la seriedad, siempre pensé que si uno sonríe la vida le sonríe, y lo sigo sosteniendo, pero en India de madrugada (y a veces no sólo…), encuentro la excepción…

Sharmila, nieta de Pattabi Jois, es una típica india, seria, pero muy dulce…
Lo de típica no sé muy bien por qué, ya que aún no tengo clara cuál es la tipicidad India, creo que tanto acá, allá y en donde sea, todo esta abierto a la sorpresa, pero en fin, ciertas actitudes me hacen pensar en algo generalizado para la mayoría de los indios. Llego el primer día y todo oscuro, ella ya me había advertido que ello podía pasar, y que  si llegaba y estaba cerrado, que agarre las llaves que estaban “ahí”, sobre la ventana abierta de su propia casa (que ella se cambiaba, desayunaba y en 20 minutos estaría arriba). Así que agarré las llaves y en medio de la oscuridad inicié mi ascenso por las escaleras y al llegar a la número 50 aproximadamente, me encontré con mi shala de ashtanga en Bangalore, colorida, calma, acogedora.
Me sentía, y me siento muy feliz cada vez que ingreso allí, una especie de paz y tranqulidad me abrazan. Esto además exacerbado seguarmente por la compraración con el exterior, es decir con todo lo mencionado previamente, además del auto driver que en más de una oportunidad y sin saber el porqué una vez que me deja, arranca a esa hora silenciosa, donde ni los perros se escuchan, con la mano pegada a la bocina como enojado con el mundo, junto a ello, todas las sensaciones subjetivas vivenciadas en el camino hasta llegar a ese “paraíso”. El primer día emocionada le cuento a la profe lo que para mi implicaba practicar en India, es más recuerdo mis palabras: “is like a dream for me”, esperaba encontrarme con miles de indios practicando, “ellos sí que tienen suerte”, llegué a pensar, “practicar yoga en India, guaaauuu, que loco”. Y no sé que otras cosas más. Pero nada de eso “indians are lazy, they dont like ashtanga, they like eat, If I lived abroad I would have more work”, fueron sus palabras, y yo pensé: “cuánta desilución”, pero inmeditamente me sentí nuevamente dichosa de poder estar practicando acá en India, la tierra del yoga. Y así es, tengo compañeros de clase, no somos muchos , pero la energía del lugar es interesante…Sharmila es un amor, y muy buena profesora. A pesar de que, y esta es una hipótesis realizada en base a pocas pruebas, los profesores de yoga son de pocas palabras, ella cada vez que termino la práctica me pregunta como me esta yendo , me recomienda lugares para comer, me ha invitado a tomar café a su casa (así probas el café indio me dice)e incluso me propuso pasar con ella y su familia el año nuevo de Bangalore (16 de marzo)….Yo cada vez que estas cosas me ocurren pienso que es efecto de la porpuesta inconciente, que me hice a mi misma…como si se tratara de una “profesía autocumplidora”, como si con mi plan en mente de vivir y sentir cada rinconcito de la India, se movieran los planetas y se alienaran en pos de que ello ocurra.

Es muy lindo ver como a medida que la mañana transcurre en la shala el cielo se va aclarando. Y cuando finalizo, y abandono el lugar con la liviandad que se siente luego de una práctica devocional, ya puedo percibir el suave calor del sol naciente.
Son las 7:15 am, a veces más a veces menos, y nuevamente me encuentro en la calle en la situación de tener que regresar y para ello necesito atravesar por la odiesea del “auto driver”, voy a ser breve, es similar al camino de ida, solo que al ser la hora del desayuno generalmente “paramos a desayunar”, yo tengo que regresar al hostel, bañarme, cambiarme e ir al hospital,así que generalmente debo interrumpir este hermoso momento de detención con un mala onda: “I am in a hurry”. No he tenido problemas debido a ello, me miran no muy simpáticamente, y retomamos el viaje…De todas maneras esto no ocurre seguido, ya que generalmente el “auto driver” de la vuelta es el mismo!! Sí tengo mi propio “taxi” que me busca, que esto ocurra en India no es nada sencillo, donde el caos, la desorganización y la falta de estructura predominan, yo tengo mi propio conductor. Un señor de unos 60 años con el que me cruce en uno de mis regresos, ese día no intercambiamos palabras, y ya casi llegando me preguntó el nombre y yo desconfiadamente se lo dije. Luego de unos días en el mismo lugar estaba, me mira y me sonrie, yo no recordaba exactamente quien era, pero me resultaba conocido, nuevamente no intercambiamos palabras, pero ya casi llegando me dice: “Paula”, y me pregunta que hago: “soy psiocloga” le dije, y nada más. Así martes , jueves y sabados a excpeción de algunos días, él me espera. Es un viaje silencioso hasta una cuadra aproximadamente antes de llegar en la que siempre algo me pregunta.
Con él me siento tranquila, y me puedo dedicar solo a observar la mañana de Bangalore. Olores más intensos, la fragancia del sahumerio se mezcla con la basura que apesta las calles, y que ahora se hace visible, sobre ella perros que ladran, vacas que parecen disfrutar de la mañana tamprana, son muchas más que las que uno puede observar en lo que resta del día, como si fueran dueñas de la ciudad ellas caminan con tranquilidad por doquier, algo que más avanzada la mañana comienza a complicarse por el aumento del tránsito. Por esta misma razón puedo escuchar el trinar de los pájaros, infintos cantares que solo se pueden apreciar si uno madruga, ya que luego quedan ocultos tras los sonidos de la gran ciudad. Puedo ver niños desnudos que caminan por la tierra, gente que se lava la cara, las manos y los dientes en baldes, bajo unas chapas duermen y el resto de sus necesidades son “cubiertas” fuera .
Fuego en el que calientan sus manos, y el agua. Niños que van al colegio, uniformes que nunca antes había visto. Las dos trenzas son parte del vestir de las niñas, o por lo menos es lo que parece.
Comienza a crecer la cantidad de gente en las calles, asi como tambén los autos, motoss, y bicicletas. Los carros y colectivos, de a poco uno empieza a sentirse aturdido, y no hay otra explicación que esta:
“India estaba durmiendo, y es evidente que ya se despertó”

1 comentario:

  1. Me decidi a darme un descanso del intenso estudio de matematicas que rindo mañana..vengo a la compu a ver los mails...y termino despertando en la india, viviendo una mañana en bangalore...gracias a tus palabras que dibujan con detalles los luagares,la gente , las actitudes , los olores , los colores y muchos mas....gracias hermana por acercarme tantos paisajes lejanos...me alegro mucho por vos...por todo lo que estas viviendo y por lo bien que te estas sintiendo..te quiero mucho

    el boludazo de andres

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